Ritmos circadianos y terapias oncológicas
Un estudio pionero llevado a cabo por un equipo internacional de científicos entre los que figura la Dra. Silvia Escribano, beneficiaria de la Beca FUNDAME y publicado en la revista Blood, ha estudiado la relación entre los ritmos circadianos y el tratamiento del cáncer.
Los ritmos circadianos son oscilaciones con intervalos regulares de variables biológicas esenciales para la regulación de multitud de rutinas y patrones en el organismo, entre otros del sistema inmune. En este estudio, los autores han identificado la relación existente entre el momento de aplicación terapéutica con células T que expresan receptores de antígenos quiméricos (CAR-T) y la respuesta de pacientes con procesos tumorales. El trabajo se realizado durante el periodo 2017-2025, mediante un estudio retrospectivo internacional multicéntrico, con 1052 adultos con linfoma de células B grandes recidivante o refractario y tratados con terapia con células T (CAR) dirigidas contra CD19.
Con una mediana del tiempo de administración a las 11:48 a.m., cada hora adicional en el tiempo de infusión se asoció con una peor respuesta y un mayor riesgo de progresión de la enfermedad. Los datos muestran que la supervivencia libre de progresión (tumoral PFS) al año fue del 51,4 % para los pacientes que recibieron el tratamiento temprano (antes de las 12:00 p. m.) frente al 35,2 % para los que recibieron el tratamiento con posterioridad a la 12:00 p. m. El beneficio de la PFS en el grupo de tratamiento temprano se debió a la presencia de menores tasas de recaída y mayores tasas de respuesta completa. La infusión tardía se correlacionó con una mayor respuesta inflamatoria y una reducción de la expansión de las células T CAR. Estos datos proporcionan la primera evidencia clínica de que el momento del tratamiento con células T CAR puede influir en la eficacia terapéutica y respaldan la evaluación prospectiva de estrategias de administración basadas en el ritmo circadiano.
La fundación Alfonso Martín Escudero se siente orgullosa de apoyar la estancia de investigación postdoctoral de la Dr. Escribano en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center, Nueva York, EE. UU. a través de una beca FUNDAME.


