En los últimos años el avance en el tratamiento del cáncer promovido por la investigación básica y clínica ha sido enorme. Una de las piezas fundamentales de este avance ha sido la utilización de la medicina personalizada mediante las denominadas “targetted therapies”, terapias dirigidas a los genes implicados en el proceso tumoral. Sin embargo, la aparición de recidivas como consecuencia de la resistencia al tratamiento o la aparición de nuevas mutaciones, obliga al diseño de nuevas pautas terapéuticas y a la identificación de nuevas generaciones de inhibidores genéticos. Por eso es importante entre otros aspectos, el optimizar de manera precisa la ventana terapéutica del fármaco a utilizar en cada caso. Así, por ejemplo,  es necesario identificar la máxima concentración del fármaco a utilizar que genere un mínimo efecto de las posibles  consecuencias colaterales negativas. Y este es el objetivo de la publicación “Cancer Trials and Design Principles 3. Late phase 1 studies: concepts and outcomes”, by José Carlos Benítez et al. , poniendo de manifiesto la necesidad de estudiar en detalle la dosis máxima tolerada de cada fármaco en el paciente y poder generar una escalada en su concentración en aquellos casos de resistencia en los que no se ha evidenciado la presencia de nuevas mutaciones.

La necesidad de estos avances y de su contribución al bienestar social es fundamental para la Fundación Alfonso Martin Escudero, que apoya estas investigaciones mediante la financiación de estancias posdoctorales en el extranjero de nuestros investigadores y se enorgullece de las contribuciones realizadas, en este caso por José Carlos Benítez, durante su estancia en el Centro Gustave Roussy Cancer Center, en Villejuif, France.