Un reciente estudio liderado por el Dr. Ángel Ramírez Fernández becado por la Fundación Alfonso Martin Escudero, y publicado en la prestigiosa revista Nature Biodemical Engineering,  describe un avance prometedor para el tratamiento de ciertos cánceres de células B en personas infectadas con VIH.  La investigación liderada por el Dr. Ramírez propone una estrategia innovadora de la terapia celular para tratar a los pacientes afectados con esos canceres que suelen tener opciones terapéuticas limitadas y complejas.

La inmunoterapia y más específicamente, la terapia celular basada en la utilización del sistema inmunitario ha supuesto un extraordinario avance en el tratamiento del cáncer. Su utilización se basa en la modificación en el laboratorio de las células T autólogas del paciente, para expresar receptores quiméricos (CAR) que selectivamente reconocen antígenos expresados en las células tumorales.  Su uso ha demostrado eficacia, sin embargo, su producción es lenta, costosa y específica para cada paciente.

Una de las distintas poblaciones de las células T, aquellas que expresan el receptor gamma-delta (γδ), poseen características prometedoras para su uso en la terapia celular con células T CAR. La administración de esta subpoblación celular minoritaria en los pacientes genera menor incidencia de efectos colaterales negativos en comparación con la administración de las células T mayoritarias que expresan el recepto Alpha-beta. Además, permite su utilización sin necesidad de personalizarlas para cada paciente.

En este trabajo, los investigadores muestran un método eficiente para la generación de células T γδ CAR, mínimamente diferenciadas y altamente funcionales, y establecen las condiciones para su activación y expansión in vitro. Un gran paso para el diseño de tratamientos más precisos, accesibles y adaptados a las necesidades de cada paciente, incluso en escenarios clínicos especialmente desafiantes.

La fundación Alfonso Martín Escudero se siente orgullosa de apoyar al Dr. Ramírez Fernández en la realización de su proyecto postdoctoral en la Universidad de Pensilvania, EE. UU., a través de una beca FUNDAME.

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